Ülkü Saygılı Düzova,1, Hatice Serap Koçak,2, Emine Kaplan Serin,3, Sevim Süeda Aladag ̆,4, Buket Bostan4
- Assist. Prof., PhD., RN; Selçuk University, Faculty of Nursing, Department of Internal Medicine Nursing, Konya, Turkey.
- Assoc. Prof., PhD., RN; Gaziantep University, Faculty of Health Sciences, Department of Public Health Nursing, Gaziantep, Turkey.
- Assoc. Prof., PhD., RN; Mersin University, Faculty of Nursing, Department of Internal Medicine Nursing, Mersin, Turkey.
- Selçuk University, Vocational School of Health Services, Department of Healthcare Services, Konya, Turkey

Introducción. Las restricciones, las medidas de aislamiento social, el aumento del estrés y los cambios en las rutinas diarias durante la pandemia de COVID-19 llevaron a una disminución significativa en los niveles de actividad física y la calidad del sueño de los adultos jóvenes.
Objetivo. El objetivo de este estudio es examinar la relación entre los niveles de actividad física y la calidad del sueño de los jóvenes que estudian en una universidad durante la pandemia de COVID-19.
Método. Este estudio descriptivo y correlacional se realizó con 670 adultos jóvenes que estudiaban atención médica. Los datos se recopilaron utilizando el Cuestionario Internacional de Actividad Física-Formulario Abreviado (IPAQ-SF) y el Índice de Calidad del Sueño de Pittsburgh (PSQI) y el formulario de información del estudiante.
Resultados. El 73,1% de los estudiantes reportaron sueño insuficiente y el 12,7% reportaron no realizar actividad física. Se determinó que el 92,5% de los estudiantes cuyo puntaje promedio en el IPAQ-SF fue de 2107,64 ± 54,70 MET-min/semana y el promedio total del puntaje del PSQI fue de 7,51 ± 2,92, aumentaron su uso de Internet y el 94% usó teléfonos inteligentes. Se encontró una relación negativa moderada entre la puntuación media general del PSQI y la duración del sueño, así como entre la eficiencia habitual del sueño y la puntuación media general del PSQI.
Discusión y conclusión. La pandemia de COVID-19 afectó negativamente la actividad física y la calidad del sueño de los estudiantes, lo que pone de relieve la necesidad de intervenciones específicas para mejorar esta situación.
