
En el marco del 20 aniversario luctuoso del Dr. Ramón de la Fuente Muñiz, la Asociación de Médicos Egresados del Instituto Nacional de Psiquiatría (AMEINP) realizó este 6 de octubre su octavo reencuentro anual. Esta ocasión los convocó la oportunidad de celebrar trayectorias que transforman y refrendar el compromiso científico, bioético y social, como el legado de su fundador mismo que define la esencia de nuestro instituto nacional de psiquiatría.
Haciendo alusión al anuncio de los ganadores del Premio Nobel de Fisiología o Medicina 2026 otorgado en esta ocasión a los pioneros de la optogenética, nos recordaron que la psiquiatría es una ciencia que integra las herramientas biotecnológica con el funcionamiento cerebral para avanzar en el entendimiento de la conducta y el abordaje de sus patologías. Sin embargo, la ciencia de frontera no puede avanzar de manera aislada. Como nos ha enseñado nuestro instituto y la historia de nuestra AMEINP, la vanguardia científica cobra verdadero sentido cuando se sostiene en el humanismo, la vocación de servicio y la eliminación de las barreras de desigualdad y estigma en la investigación y la atención.
Por ello, esta Reunión de Egresados colocó al centro de atención al propio profesional de la salud mental: reflexionando sobre el legado vivo de los egresados, el Dr. Francisco Rafael de la Peña Olvera dictó la conferencia magistral y la Dra. Jaqueline Cortés Morelos coordinó el simposio donde se analizaron los aspectos del bienestar, la resiliencia y el liderazgo, la salud mental del psiquiatra, los desafíos de las nuevas generaciones para equilibrar la vida personal y profesional, así también la Dra. Gabriela Villarreal Valdés proporcionó herramientas fundamentales como la autocompasión y los sistemas familiares para asegurar el bienestar individual de cada uno durante el taller.
La Dra. Soledad Rodríguez Verdugo, presidenta actual de la Asociación concluyó con el siguiente mensaje: Cuidar a quienes cuidan e investigar con rigor ético e inclusivo son las dos caras de una misma moneda. El día de hoy reconfirmamos que la ciencia de excelencia, el bienestar de nuestros profesionales y el humanismo profundo no son caminos divergentes: son la misma ruta, e invitó a los asistentes a sumar voluntades y formar a las nuevas generaciones con criterio ético, promover el autocuidado del gremio y construir políticas públicas informadas por la mejor ciencia disponible, sin olvidar que detrás de cada circuito neuronal, de cada gen, de cada investigación y de cada consulta médica, hay un ser humano buscando ser escuchado, comprendido y atendido con plena dignidad.
















