La salud mental involucra el bienestar emocional y social, lo que influye en la manera en cómo pensamos, sentimos y reaccionamos ante diferentes situaciones. Tomar decisiones con una mente clara, y considerar consecuencias ayuda a estar con mayor tranquilidad. Sin embargo, cuando el bienestar mental se ve afectado, la capacidad para tomar decisiones se deteriora, y se desequilibra porque se pierde la capacidad de evaluar opciones, lo que puede llevar a elecciones impulsivas y precipitadas, o a tener indecisión.





